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Reflexiones sobre el Enfoque de Género y la Bioeconomía

Por Monica Navas – Doctora en Jurisprudencia y Abogado de los Tribunales del Ecuador

Cuatro conceptos son clave para entender cómo articular el enfoque de género y la bioeconomía. Primero, el concepto de Bioeconomía lo entendemos como el conjunto de las actividades económicas de las que podemos obtener productos y servicios generando valor económico utilizando de manera ecoeficiente y sostenible los recursos de origen biológico. La biodiversidad es un recurso estratégico que puede y debe generar ingresos para el país. Segundo, el concepto de Biocomercio se refiere al conjunto de actividades de recolección y/o producción, procesamiento y comercialización de bienes y servicios derivados de la biodiversidad nativa, bajo criterios de sostenibilidad ambiental, social y económica. Tercero, Biocomercio Sostenible es el desarrollo de negocios innovadores y competitivos, basados en el aprovechamiento sostenible de la biodiversidad nativa, a través de lineamientos claros y una estructura institucional fuerte que promueva los principios de Biocomercio. Finalmente el enfoque de Género “considera las diferentes oportunidades que tienen los hombres y las mujeres, las interrelaciones existentes entre ellos y los distintos papeles que socialmente se les asignan. Todas estas cuestiones influyen en el logro de las metas, las políticas y los planes de los organismos nacionales e internacionales y por lo tanto, repercuten en el proceso de desarrollo de la sociedad. Género se relaciona con todos los aspectos de la vida económica y social, cotidiana y privada de los individuos y determina características y funciones dependiendo del sexo o de la percepción que la sociedad tiene de él

Por Monica Navas

Tomando las afirmaciones de  Casado y Mielgo (2007),  quienes indican que “desde los años 70 los procesos de trabajo con comunidades campesinas han sido muy criticados por su incapacidad de ofrecer respuestas a los sectores más vulnerables (personas en condición de pobreza, mujeres, etc.)” consideramos que la inserción del enfoque de género en procesos de bioeconomía, biocomercio, y en general dentro un marco de biodesarrollo, debe ser un elemento catalizador de procesos que empoderen y mejoren las condiciones socioeconómicas de jóvenes y mujeres, dentro de un entorno de respeto al uso de su tiempo y a sus consideraciones culturales, para el logro de un mejor bienestar de sus grupos familiares.

Para ello debemos partir de dos conceptos, el de Igualdad, como el fin último al que debemos aspirar y el de equidad de género, que justifica la realización de acciones afirmativas que favorezcan específicamente a las mujeres, con el objetivo de compensar la brecha que se haya identificado en relación al acceso a oportunidades de desarrollo, participación e igual disfrute de los beneficios.

En este sentido, es necesario promover acciones con enfoque de género como: líneas base desagregadas por género, etnicidad y edad, planes de negocios relacionados a cadenas de valor con enfoque de género, capacitaciones específicas en temas contables, financieros, administración, gestión de la comercialización y sistemas óptimos de monitoreo y seguimiento de negocios de biocomercio, participación en distribución de beneficios equitativos dentro de sus propias comunidades de negocios derivados de la bioeconomia, considerando su diversidad en un marco de gobernanza incluyente  de la bioeconomía.

Empoderar a jóvenes y mujeres, de preferencia indígena, mediante acciones positivas, proyectos específicos y el abordaje familiar  son elementos clave para optimizar el acceso equitativo y eficiente  a beneficios sociales y económicos de negocios de la bioeconomia, junto con acceso oportuno a mercados,  información, créditos, y recursos económicos dirigidos a promover planes de negocios, lo cual redunda en la mejora de su  situación económica y su capacidad de autogestión lo cual brinda sostenibilidad a cualquier acción de desarrollo en su territorio.

Para finalizar hay que indicar que si bien las diferencias de género definen responsabilidades, roles y derechos, también señalan oportunidades de gestión de negocios exitosos con los recursos naturales. Las mujeres y los hombres tienen diferentes formas de relacionarse con la naturaleza y sus recursos; así mismo tienen necesidades e intereses diferenciados, lo que supone que en la búsqueda de mecanismos de transformación de los conflictos socio ambientales, estas diferencias deban ser contempladas. (Vallejo, 2014)  Las  mujeres  indígenas principalmente  tienen  un  rol importante  en  la  transmisión  de  valores/ética  en  la  relación  con  la naturaleza;   en  la  transmisión  de saberes  relacionados  con  el  manejo de  la  biodiversidad;   tienen conocimientos  especializados  sobre especies,  semillas,  etc… ;  Las  mujeres  tienen  una  importante contribución  a  través  de  su conocimiento  ancestral  sobre  la biodiversidad;   desempeñan  un importante  rol  en  la  conservación  de la biodiversidad,  en el uso sostenible de los recursos. (Vallejo, 2014)

BIBLIOGRAFÍA

  1. Granizo, Tarsicio. Negocios y Biodiversidad, Ministerio del Ambiente 2017
  2. Torres, B., M. Radice, S. Ochoa-Moreno y K. Cueva (Eds.) 2017. Primer seminario de economía de recursos naturales y biocomercio: oportunidades y desafíos. Libro de memorias. Universidad Estatal Amazónica. Programa Economía de Recursos Naturales y Desarrollo Empresarial. Puyo, Ecuador..
  3. Pedrero,Mercedes. Género y Estadísticas Agropecuarias. FAO 1996
  4. Vallejo, Ivette. Género y Conflictos Socio Ambientales, 2014
  5. Guzmán Casado, A. M. Alonso Mielgo. La investigación participativa en agroecología: una herramienta para el desarrollo sustentable. 2007



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